Cómo Calcular el QTc (Bazett, Fridericia y Más)
El QTc se calcula dividiendo el intervalo QT medido en el ECG por una función de la frecuencia cardíaca. La fórmula más usada, la de Bazett, es QTc = QT ÷ √RR, donde RR es el intervalo entre latidos en segundos (RR = 60 ÷ frecuencia cardíaca). Con un QT de 400 ms y una frecuencia de 75 lpm, RR es 0,8 s y el QTc de Bazett resulta 447 ms. El problema es que Bazett no es la única fórmula, y a frecuencias alejadas de 60 lpm las distintas fórmulas pueden discrepar en varias decenas de milisegundos.
Por qué hay que corregir el QT por la frecuencia cardíaca
El intervalo QT no es un valor fijo: se acorta de forma natural cuando el corazón late más rápido y se alarga cuando late más despacio, porque el tiempo disponible para la repolarización ventricular depende directamente del intervalo entre latidos. Eso significa que un QT de 400 ms puede ser perfectamente normal a 60 lpm y, sin embargo, resultar preocupante a 130 lpm, donde el corazón dispone de mucho menos tiempo entre latidos y un QT que no se acorta lo suficiente señala un problema de repolarización.
Corregir el QT por la frecuencia cardíaca resuelve ese problema: convierte el QT medido en un valor comparable entre pacientes con frecuencias distintas, y comparable con el mismo paciente en visitas sucesivas, aunque su frecuencia cardíaca haya cambiado. La fórmula de Bazett, publicada en 1920, sigue siendo la más antigua y también la más usada: es la que calculan por defecto la mayoría de los electrocardiógrafos y la que citan casi todas las guías clínicas. Precisamente por eso su sesgo en los extremos de frecuencia importa tanto en la práctica: un clínico que confía sin más en el número que imprime el ECG puede llevarse una sorpresa desagradable en un paciente muy taquicárdico o muy bradicárdico.
Existen otras tres fórmulas que corrigen el mismo problema con supuestos distintos. Fridericia usa raíz cúbica en lugar de raíz cuadrada, lo que corrige de forma menos agresiva y se mantiene más cercana a las otras fórmulas fuera de los 60 lpm; por eso se prefiere a menudo en los estudios de seguridad cardiológica de fármacos. Framingham y Hodges, en cambio, no usan una potencia de RR sino una corrección aditiva (lineal): suman o restan un término proporcional a la desviación de la frecuencia respecto a 60 lpm, lo que evita que el resultado se dispare en los extremos del mismo modo que le ocurre a Bazett.
Tabla comparativa: las cuatro fórmulas con el mismo QT
Esta tabla mantiene el QT fijo en 400 ms y solo varía la frecuencia cardíaca, para que puedas ver con claridad cuánto se separan las cuatro fórmulas a medida que la frecuencia se aleja de 60 lpm. Todos los valores están redondeados al milisegundo más cercano.
| FC (lpm) | RR (s) | Bazett | Fridericia | Framingham | Hodges |
|---|---|---|---|---|---|
| 40 | 1,500 | 327 | 349 | 323 | 365 |
| 60 | 1,000 | 400 | 400 | 400 | 400 |
| 75 | 0,800 | 447 | 431 | 431 | 426 |
| 100 | 0,600 | 516 | 474 | 462 | 470 |
| 130 | 0,462 | 589 | 518 | 483 | 523 |
Fíjate en la fila de 60 lpm: las cuatro fórmulas coinciden exactamente en 400 ms, porque con RR = 1 el término de corrección desaparece en todas ellas. Es la única frecuencia en la que da igual qué fórmula uses. En cuanto la frecuencia se aleja de 60 lpm, Bazett es la que más se dispara: a 130 lpm marca 589 ms (claramente prolongado) mientras Fridericia marca solo 518 ms (límite), y a 40 lpm Bazett cae a 327 ms, muy por debajo de las otras tres fórmulas, lo que podría dar una falsa tranquilidad en un paciente bradicárdico cuyo QT real está prolongado.
En otras palabras, Bazett sobrecorrige a frecuencias rápidas y subcorrige a frecuencias lentas. Ese patrón no es un detalle académico: es la razón por la que, si trabajas con pacientes taquicárdicos o bradicárdicos, conviene mirar más de una fórmula antes de decidir si un QTc es realmente anómalo.
Calcula el QTc con tus propios valores
Introduce el QT y la frecuencia cardíaca y obtén al instante el QTc de Bazett con su interpretación, además de los valores de Fridericia, Framingham y Hodges para comparar:
Recuerda que el QTc que calcula la herramienta es un apoyo para el cálculo, no un diagnóstico: la interpretación clínica final siempre corresponde al profesional que valora al paciente completo, no solo un número aislado.
Umbrales de referencia
Los umbrales habituales, aplicados al QTc de Bazett, difieren entre hombres y mujeres porque las mujeres tienen, en promedio, un QTc basal algo más largo:
- Hombres: normal ≤430 ms, límite 431-450 ms, prolongado >450 ms.
- Mujeres: normal ≤450 ms, límite 451-470 ms, prolongado >470 ms.
- Un QTc ≥500 ms, en cualquier sexo, se considera acentuadamente prolongado y exige especial precaución, porque el riesgo de torsade de pointes (una arritmia ventricular polimórfica potencialmente mortal) aumenta de forma notable a partir de ese punto.
Las causas más frecuentes de un QTc genuinamente prolongado incluyen fármacos que alargan el QT (antiarrítmicos como la amiodarona o el sotalol, antipsicóticos como el haloperidol, antibióticos como los macrólidos o las fluoroquinolonas, y la metadona), alteraciones electrolíticas (potasio, magnesio o calcio bajos) y el síndrome de QT largo congénito.
Errores comunes al calcular e interpretar el QTc
Confiar sin más en el QTc por defecto del electrocardiógrafo en frecuencias extremas. La mayoría de los aparatos calculan Bazett de forma automática, y como acabas de ver en la tabla, es precisamente la fórmula que más se distorsiona lejos de 60 lpm. En un paciente taquicárdico puede marcar un falso “prolongado” cuando Fridericia o Hodges lo sitúan en el rango normal, y en uno bradicárdico puede dar una falsa tranquilidad cuando el QT está en realidad alargado. Cruzar el valor de Bazett con al menos otra fórmula es especialmente útil justo en esos extremos de frecuencia.
Aplicar el umbral equivocado según el sexo, o no ajustarlo en absoluto. Los límites de 450 ms y 470 ms no son intercambiables: usar el umbral masculino en una paciente, o al revés, clasifica erróneamente un QTc límite como normal o un QTc normal como límite.
Medir mal el QT de partida. Ninguna fórmula puede compensar una medición defectuosa. Los errores típicos son elegir una derivación en la que el final de la onda T no se distingue con claridad, incluir por error una onda U dentro de la medición, o fijar el final de la onda T por tangente en un trazado con mucho ruido de fondo. Si el QT de entrada está mal medido, el QTc que salga, con cualquier fórmula, arrastra ese mismo error.
Reaccionar a una sola lectura aislada sin descartar causas reversibles antes. Un QTc prolongado en un único trazado no siempre refleja un problema estructural: conviene repetir la medición, promediar varios latidos y revisar primero los electrolitos y la lista de fármacos del paciente antes de asumir un síndrome de QT largo congénito o tomar decisiones clínicas basadas en un único número.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la fórmula de Bazett para el QTc?
QTc = QT ÷ √RR, donde RR es el intervalo entre latidos en segundos (RR = 60 ÷ frecuencia cardíaca). Con un QT de 400 ms a 75 lpm, RR es 0,8 s y el QTc de Bazett es 400 ÷ √0,8, unos 447 ms. Es la fórmula más antigua (1920) y la que usan por defecto la mayoría de los electrocardiógrafos.
¿Por qué Bazett y Fridericia dan resultados distintos a la misma frecuencia?
Porque usan una potencia distinta de RR. Bazett divide por la raíz cuadrada de RR, lo que corrige de forma más agresiva a frecuencias alejadas de 60 lpm. Fridericia divide por la raíz cúbica, una corrección más suave que se mantiene más cercana a Framingham y Hodges fuera de los 60 lpm. La diferencia entre ambas es mínima cerca de 60 lpm y crece cuanto más se aleja la frecuencia de ese punto, como muestra la tabla comparativa de este artículo.
¿Qué QTc se considera prolongado?
En general, un QTc de Bazett superior a 450 ms en hombres y a 470 ms en mujeres se considera prolongado, con una zona límite justo por debajo (431-450 ms en hombres, 451-470 ms en mujeres). Un QTc de 500 ms o más, en cualquier sexo, es acentuadamente prolongado y conlleva un riesgo notablemente mayor de torsade de pointes.
¿Qué puede causar un QTc prolongado?
Las causas más habituales son ciertos fármacos (antiarrítmicos como la amiodarona o el sotalol, antipsicóticos como el haloperidol, antibióticos como los macrólidos o las fluoroquinolonas, y la metadona), alteraciones electrolíticas como el potasio, el magnesio o el calcio bajos, y el síndrome de QT largo congénito. Ante un QTc prolongado conviene revisar primero estas causas reversibles antes de asumir un origen estructural o repetir la medición para confirmarla.